Tatiana Alarcón, Majadahonda, Madrid.

“Mi experiencia con el Masaje Californiano va íntima e inevitablemente unida a Begoña… no puedo separar masaje de masajista porque forman un TODO que hacen que cada vez que me entregue a ellos, se produzca una magia difícil de describir con palabras… todos los sentidos se ponen al servicio de 90 minutos únicos y diferentes en cada ocasión, pero con factores siempre comunes y que considero imprescindibles de dicho masaje: la profesionalidad y a su vez sencillez de la masajista, que hacen que ponerse en sus manos sea un acto de confianza fácil y fluido; la sabiduría y destreza de movimientos, que conjuga con su sensibilidad para captar las necesidades de paciente en el momentos presente y así adaptar el masaje a la persona.
90 minutos de lujo, cuidados, conexión mente-cuerpo, relajación, dejarse sentir… maravilloso!!!”


M.A.T. Majadahonda, Madrid.

“Bego, una y mil veces gracias por tu Masaje Californiano. Acabo de recibir uno y al llegar a casa me apetece escribirte unas pequeñas pinceladas de lo beneficioso que es para mí.
Conocí por suerte tus masajes ya hace unos y, desde entonces, este masaje forma parte de uno de mis cuidos.
Desde que entro en la sala, cuidada y mimada al detalle, es como que se para el tiempo y entro en una sensación de paz, tranquilidad y serenidad.
El masaje lo asemejo a una ola que recorre mi cuerpo y lo libera de tensiones, al mismo tiempo que lo llena de energía. El Masaje Californiano me da vitalidad, unida a una serenidad, que en el día a día me ayuda a sentirme tan bien…
Además, como curiosidad te digo que “me siento más bella”. ¡Muchas gracias!”


M.G.P. Madrid.

“Desde el inicio, la tranquilidad, música suave, luz tenue y la seguridad de estar en buenas manos, hace que me entregue, en cuerpo y mente, a recibir el masaje. Sin condiciones. Las manos me recorren con suavidad y con firmeza a la vez y terminas sintiendo que tus músculos vuelven a estar en orden y el pensamiento relajado.
Muchas gracias Begoña por cada momento.”


Alberto, Madrid.

“He asistido ya a varias sesiones de masaje. Lo vivo como una maravillosa oportunidad de descansar y de sentirme. Me ha ayudado mucho a liberar tensiones, no sólo físicas.
Para mi se trata de una experiencia de recuperación de la conexión íntima con mi propio cuerpo, eso me abre puertas a conectar profundamente conmigo mismo a otros niveles. Parar, reconectar, sentir el cuerpo, respirar. Es como un oasis en medio de la vorágine del día a día. Un verdadero regalo.
El acompañamiento amoroso y el profundo respeto de Begoña lo hacen todo. Nunca había experimentado un masaje tan profundo y sanador.”

Tags:

Leave a Reply