Diferencias entre Masaje Californiano y Masaje Esalen

A lo largo de mi trayectoria como Terapueta en Masaje Californiano y ahora, con casi en mis manos el Certificado Internacional de Masajista Esalen, son muchas las personas que me preguntan cuáles son las diferencias que hay entre el Masaje Californiano y el Masaje Esalen, cuando me oyen hablar de uno u otro, o lo leen en mi tarjeta de visita. Así que me ha parecido interesante publicar un post sobre es tema.

Realmente las diferencias son muy pocas, hay más coincidencias que diferencias, y estas diferencias son sutiles.

El Masaje Californiano, viene del Masaje Esalen, y se puede decir que son casi lo mismo. Tenemos que tener en cuenta, que no podemos decir que somos Masajistas Esalen si no nos formamos en el Instituto Esalen de Big Sur, California, o no nos forma un miembro autorizado de dicha escuela. Por lo que, fuera de las puertas de Esalen, este masaje se llama Masaje Californiano.

Las bases fundamentales las comparten ambos masajes, principios gestálticos, naturaleza meditativa, calidad de contacto,  técnicas manuales comunes ( masaje sueco, hamacados, feldenkrais, craneosacral, hawaiano…), maniobras realizadas con las manos, dedos, antebrazos y codos, uso de aceites vegetales, cremas de masaje y esencias…

En relación a mi experiencia personal, y teniendo en cuenta los conocimientos que he adquirido durante mi formación en Masaje Californiano y en la Certificación Internacional de Masaje Esalen, he podido comprobar y aprender las sutiles diferencias entre ambos masajes, las cuales ahora puedo compaginar y realizar, así, un masaje más rico si cabe.

La primera diferencia que yo aprecio es la secuencia de movimientos. En el Masaje Californiano, existe una secuencia de movimientos más esquemática, si bien es cierto, que puedes salirte de esa secuencia y compaginar movimientos de diferentes secuencias, pero da menos margen a la creación de movimientos. En el Masaje Esalen se puede decir que no hay secuencias, el terapeuta se ve más libre a la hora de realizar las maniobras, haciendo más hincapié en su intuición que en el movimiento que tiene que realizar, da pie a la improvisación, a la creación, a la creatividad dentro de los propios patrones de este masaje.

La segunda diferencia tiene relación con la tridimensionalidad de los movimientos. El Masaje Californiano cuenta con el concepto de movimientos envolventes, pero se tiende a trabajar de forma más lineal. El Masaje Esalen insiste más en la tridimensionalidad de los movimientos, es decir, que las manos del terapeuta envuelvan, en su totalidad, la zona que está trabajando, sobre todo en los movimientos largos. Por ejemplo, un movimiento largo y tridimensional en el brazo puede empezar por un lateral de la espalda, llegar hasta el hombro, rodearlo y bajar por el brazo abarcando todo éste (zona anterior y posterior). Esta tridimensionalidad da una sensación más completa de la zona trabajada, frente a una sensación más parcial.

La tercera diferencia es la sutileza. El Masaje Esalen es, a mi entender, más sutil que el Masaje Californiano. Éste último tiene algunos movimientos más «bruscos» y contempla acabar un movimiento e iniciar otro en otro punto del cuerpo. Esto no significa que se sienta mal o que los movimientos no estén coordinados, todo lo contrario, sólo significa que es diferente e igualmente gustoso. Sin embargo, todos los movimientos en un Masaje Esalen son continuos, como si no hubiera principio ni fin, sobre todo en los pases largos, y no existe la «brusquedad», es todo más sutil, sin dejar de lado el trabajo más profundo, se puede ir profundo con suavidad y sutileza.

Y la cuarta, y última diferencia, es la incorporación de los 5 elementos en el Masaje. El Masaje Californiano no enseña esta incorporación, sin embargo el Masaje Esalen presta especial atención a que exista un equilibrio de todos los elementos durante una sesión. En el Masaje Esalen hay movimientos que tienen que ver con el agua, movimientos que tienen que ver con la tierra, con el fuego y con el aire, y el elemento éter contiene todos los demás. Una vez el terapeuta es capaz de reconocer los elementos en cada movimiento, se da cuenta que ambos masajes lo tienen y, por consiguiente, es más consciente del equilibrio que debe crear.

Para los próximos post, prometo explicar los elementos y su aplicación dentro del Masaje Californiano – Esalen.

Invito a mis compañer@s a que amplíen esta información si encuentran alguna diferencia más que yo no he apreciado, o que me digan si hay algo en lo que no están de acuerdo, así nos enriquecemos todos  😉

Gracias a tod@s por leerme 😀

Abrazos!

Begoña.


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